Región: Costa Atlántica
Paseos y Excursiones en Miramar
A partir de la rotonda del muelle se encuentra uno de los accesos al Vivero Dunícola, en el camino hasta la entrada del vivero, es posible alquilar caballos, motos o cuatriciclos para realizar un paseo por el vivero o por los médanos.
Este pueblo es posiblemente la zona más agreste del partido de General Alvarado, un lugar en donde se siente que es verdaderamente posible aislarse del ruido de la civilización.
Formado por unas pocas casas, una capilla, una escuela y un hotel, se encuentra ubicado en el extremo sur del partido, a pocos metros del arroyo La Nutria Mansa que constituye el límite con el partido de Lobería.
El solo hecho de llegar aquí puede transformase en una aventura ya que las únicas vías de acceso son caminos de tierra que en los día de lluvia se tornan en verdaderos desafíos, no obstante, el paseo por el campo hace que el viaje sea súmamente agradable y el lugar adonde se arriba es más que suficiente premio para la travesía emprendida.
Se encontrará con una playa excepcionalmente amplia, a lo lejos verá enormes médanos (algunos se observan forestados) y campos.
Una alternativa natural, con aromas del mar y del campo, realizado por emprendedores agroturísticos. Ubicados ni tan lejos, ni tan cerca del microcentro de la ciudad de Miramar.
Las Antiguas quintas ofrecen diversas elaboraciones artesanales dulces ,licores, pan casero y pan de miel. Productos de huerta, granja, animales vivero. Servicios de té, restaurantes y parrilla. Club Hípico, Laberinto Vegetal y Cabañas completan este paisaje natural.
El Bosque Oscuro o Monte Energético es tal vez uno de los mitos locales más populares.
Se dice que por el año 1989 arribó a Miramar un grupo de científicos que tenían como misión investigar ciertas alteraciones de los campos electromagnéticos que, según lo indicaban los satélites, se producían en un punto en particular del Vivero.
El lugar que eligieron estos científicos para realizar sus mediciones es un monte de no más de 100 metros de diámetro que algunos lugareños conocían desde hace muchos años y que denominaban Bosque Oscuro por tener la particularidad de ser tan espeso que la luz del sol no llega a penetrar las copas de los pinos y llega al suelo únicamente al atardecer.
A partir de la llegada de la misión científica comenzaron a tejerse gran cantidad de fábulas y mitos en torno al pequeño monte, ahora denominado Monte Energético.
Puede creerse o no todo lo que se dice acerca de este lugar, lo cierto es que cada fin de semana del año llega a Miramar gran cantidad de personas con el único objetivo de estar un rato a la sombra de los pinos del Monte Energético.
El lugar merece conocerse ya que, aunque algo deteriorado por el paso de tanta gente, mantiene su magia y su extraño clima, no solo es un sitio en perpetua penumbra sino que cuando se penetra en él lo sonidos parecen apagarse al punto que, aunque veamos a otras personas en las cercanías, sentimos que nos encontramos solos.
En la época de abril y mayo, pese a que la luz del sol no alcanza el piso, es posible encontrar pequeños retoños en la turba, al pie de los pinos.
Si bien en otras épocas solo era posible llegar aquí luego de una caminata, pues se encuentra en un lugar que es inaccesible a los automóviles desde el propio vivero, en la actualidad, luego de haberse construido la continuación de la ruta 11 hasta Mar del Sur, es posible llegar fácilmente ya que su ubicación lo coloca a unos pocos metros del trazado del camino.
Para llegar sólo es necesario tomar por la avenida 40 en el sentido de la numeración creciente, si continuamos por esta calle desembocaremos en la ruta 11, siguiendo por ésta tendremos el vivero a nuestra izquierda y, a poco de andar encontraremos el lugar, bien señalizado y, la mayoría de las veces, con gran cantidad de automóviles en el estacionamiento.
Este es un paraje recreativo de inigualable belleza, ubicado a escasos 10 kilómetros de la ciudad de Miramar y apenas 6 de la Villa Balnearia de Mar del Sud, comprendiendo una extensión de 41 hectáreas conformadas casi en tu totalidad por la laguna, formada naturalmente desde el arroyo La Ballenera cercana a su desembocadura con el mar. El predio fue cedido al Club de Pescadores Albatros en el año 1980 y desde entonces se ha trabajado para que este hermoso lugar brinde a su disposición botes, cuenta con un muelle para embarcaciones, además de un quincho para más de 50 personas, parrillas individuales y un sin fin de servicios.
Para los que gustan de la pesca en aguas dulces, la laguna ofrece buenos ejemplares de pejerrey, bagres y dientudos. Entre uno de los servicios que presta, se encuentra la provisión de carnada viva, de muy buen resultado para el pescador.
Recordamos que está prohibida la caza y que la protección del lugar y sus animales hará posible seguir manteniendo inalterables las condiciones de esta hermosa reserva natural.
Ubicado en el extremo sur de la Avenida Costanera, el Muelle de Pescadores es una antigua construcción de hormigon que data del año 1934 y se utiliza principalmente para la pesca tanto deportiva como con mediomundo. En las buenas jornadas de pesca es habitual ver en su morro una multitud de personas, algunos pescan y otros intentan hacerlo mientras que los restantes miran.
Aquellos que pescan con mediomundo venden lo que han logrado capturar, desde cornalitos hasta pejerreyes y corvinas que irán a parar a las cocinas y parrillas de aquellos que gustan comer pescado bien fresco.
Sin embargo la actividad en esta zona no se limita a la pesca, sino que en los alrededores del muelle se despliega, sobre todo en la temporada estival, una importante actividad: el surf.
Los conocedores coinciden en señalar a este sitio como uno de los mejores de la zona, con las mejores olas, para la práctica del surf. Cuando el mar se presenta adecuado, tanto en verano como en invierno, los surfers agregan su presencia al paisaje habitual del lugar. Algunos entran al agua siguiendo el método habitual de remar desde la orilla pero los más osados caminan con su tabla hasta la punta del muelle desde donde se lanzan al mar.
El museo de nuestra ciudad, emplazado en pleno corazón del vivero Florentino Ameghino, lleva por nombre Museo Punta Hermengo.
Comenzado el siglo XX José María Dupuy (hijo) asumió como Subprefecto de nuestra ciudad. Su función principal era la seguridad marítima y de los bañistas que llegaban a nuestra ciudad para pasar sus vacaciones.
Las inquietudes de Dupuy fueron más allá de sus deberes ya que destinó su tiempo libre a la recolección de material de ciencias naturales que exponía posteriormente en un local del edificio de Subprefectura, ubicado en la rambla. Su amistad con el viajero naturalista Lorenzo Parodi hizo que se contactara con las más importantes personalidades científicas de su época, de lo cual existe una interesante documentación. El mismo Parodi poseía una chacra-museo en lo que es hoy día la Diagonal R. Mitre. Dupuy dejó su cargo en 1930 y se trasladó a Quilmes llevándose su colección particular. Similar suerte corrió la colección de Parodi. Recién en la década de 1970, un grupo de entusiastas aficionados impulsó la idea del museo, que se concretó en 1973. Luego de un período de conflictos en el cual la mayor parte del material se pierde, en 1975-1976 la Municipalidad y una Comisión presidida por el Dr. Juan Manuel Duclós Peña y Roxana Sciorilli-Borrelli, solicitaron a las autoridades provinciales los edificios ubicados en el Vivero Dunícola Florentino Ameghino, inaugurándose el museo en 1977. Se le asignaron también cinco hectáreas para su parque propio y futuras ampliaciones, y luego el vivero pasó a la Municipalidad (1979). Hasta 1983 sobrevino otro lamentable retroceso para la institución y desde entonces se inició una lenta tarea de reestructuración.
El museo Punta Hermengo, situado en el vivero, se divide en dos ámbitos distintos donde podemos encontrar un área histórica y otra dedicada a las ciencias naturales.
La sección histórica nos deja observar carros de fines de siglo y una colección de fotografías que hacen jugar a la imaginación trasportándonos a la época de antaño cuando Miramar era una joven villa turística. En cambio, la parte que involucra a las ciencias naturales nos enfrenta a fósiles, animales embalsamados, como también a utencillos pertenecientes a los indios Pampas que moraban en la zona.
Actualmente, existe un proyecto para trasladar el Museo a la casa que fuera de la familia Parraviccini, en Avda. Costanera y calle 31.
A escasos 300 mts. del mar, el Parque de los Patricios surge como un espacio verde de recreación y esparcimiento. Ubicado en la av. 9 entre calle 14 y calle 16, posee numerosos árboles, un lago artificial, pequeñas islas intercomunicadas con sendos puentes de madera y una plaza de juegos infantiles.
Una de las actividades que cuenta con un gran número de adeptos es la pesca, pudiendo capturar pequeñas mojarritas o bagres ya que con el arroyo El Durazno atravesándolo, este parque es ideal para pasar una tarde en familia o con amigos.
La completa plaza de juegos , perfecta para llevar a los niños y dejarse atrapar por este lugar donde es fácil encontrar un momento de tranquilidad en este refugio a pocos metros del mar, y a una 500 metros del centro de la ciudad de Miramar.
Dueño de un paisaje acogedor, el parque se presta para pasar una jornada completa o como un ámbito para conocer y disfrutar por el tiempo que desee.
El paseo comienza en la entrada a la ciudad, en las plazoletas ubicadas al margen de la diagonal Ilia en su intersección con la Avenida 9 y la calle 11. El monumento a los niños que se inauguró en 1969 es obra del escultor Pablo Hanemann, la pieza fue realizada en hormigón y tiene como particularidad la repetición de sus motivos principales. A escasos metros se encuentra el trabajo de Guillermo Gaggini que se conoce como el monumento a los inmigrantes, hecha en bronce pesa alrededor de 4500 kilos, alcanzando los 3,20 metros de altura.
En la avenida costanera y la calle 25 podemos observar una copia de “La Pureza”, del consagrado escultor argentino Alfredo Bigatti. Su original fue galardonada con el primer premio del Salón Nacional en 1926.
“El hombre y el mar” es el título de la escultura de Antonio Auriti Primavera, ubicada en la avenida costanera y 33, hecha en cemento y hormigón fue inaugurada en 1987.
El recorrido termina en el centro de la ciudad, donde encontramos el monumento al General Alvarado, este trabajo de Florencio Sánchez Zinny conmemora la memoria del héroe salteño quien da nombre al distrito. En las plazas centrales podemos hallar gran cantidad de obras como el monumento a la madre, a los caídos en Malvinas y distintas piezas que hacen al patrimonio cultural de la ciudad.
La pesca deportiva es tan vez una de las actividades que congrega a mayor cantidad de aficionados en nuestra ciudad, muy pocos de los que vienen a pasar aquí sus vacaciones resisten la tentación de probar suerte en alguno de los muchos puntos de pesca que existen en nuestra ciudad y en sus alrededores.
El Muelle
Entre todos los lugares de pesca que existen en Miramar, el Muelle de Pescadores ocupa un lugar destacado en tanto que es uno de los íconos representativos de nuestra cuidad.
Aquí es donde se congregan los pescadores con mediomundo que vienen a efectuar su captura diaria de cornalitos o algunas otras especies que destinan a ser vendidas. Junto a ellos, los pescadores deportivos tratan de obtener alguna pieza.
Las escolleras
Las escolleras o espigones son tal vez los mejores puntos de pesca de la zona urbana. Estas grandes estructuras de piedra, construidas con el objetivo de juntar arena, resultan un lugar ideal para realizar una excursión de pesca.
Desde los espigones es posible pescar en lugares en los que no hay bañistas y efectuar los lanzamientos hacia zonas de mayor profundidad.
En Miramar hay seis escolleras al norte del arroyo el durazno (desde la Nº 0 que es la que se encuentra más al norte, limitando la playa del Club Náutico y la Nº 5, en la playa al lado del Arco Gral. San Martín) y otras seis en las playas del centro, aproximadamente a la altura de las calles 9, 11, 13, 17, 21 y 25. Desde cualquiera de ellas es posible obtener una buena pesca en una jornada adecuada, sin embargo las más populares son la cero y la de la bajada de la Avenida 9.
Pesca desde la playa
Esta es una de las modalidades preferidas por muchos de los pescadores locales aunque no es posible practicarla en las playas del centro durante la temporara estival, excepto durante la noche, en ese sentido, la playa preferida es la que se encuentra a la altura de las calles 27 y 29.
Para pescar desde la playa es necesario acercarse hasta cualquiera de las playas entre Miramar y Mar del Sur, si usted tiene un vehículo 4x4 puede hacerlo por la arena, aprovechando la oportunidad para recorrer los médanos.
Si no tiene tal vehículo, puede llegar hasta el fondo del vivero, allí donde se acaba el camino y ya tiene las playas a su alcance o puede arrimarse hasta Mar del Sur, en el camino encontrará la entrada a el paraje denominado El Remanso, uno de los pesqueros más afamados de la zona.
Pesca en agua dulce
Si bien la pesca por excelencia en nuestra ciudad es la que se realiza en el mar, la pesca de agua dulce es una excelente alternativa, sobre todo para los más inexpertos y en particular para los más pequeños.
Aunque suelen verse pescadores con sofisticados equipos, es posible organizar una excursión para intentar pescar en un arroyo utilizando un equipo muy sencillo, de hecho, si usted se acerca al Parque de los Patricios podrá ver cantidad de personas pescando con una sencilla varita de caña, un trozo de hilo, una boya y un anzuelo con los cuales es suficiente para capturar los bagres y dentudos que allí abundan.
Además, es posible pescar en diversos arroyos, los más cercanos son fácilmente accesibles por la ruta 11 camino a Mar del Sur, el primero que encontrará es el arroyo La Totora y el siguiente es La Ballenera.
Este último, en su recorrido hacia el mar origina la Laguna La Ballenera, en ella, además de obtener dientudos y bagres, podrá capturar, siempre y cuando no se encuentre en época de veda, excelentes pejerreyes, ésta pesca requiere, en general, el equipo y la carnada adecuados y algún de conocimiento del lugar ya que los mejores lugares de pesca son accesibles únicamente en bote.
El BodyBoard y el Surf son dos de los deportes que día a día convocan a mayor número de adeptos. Caminando por las playas, cuando el mar está propicio, es frecuente ver a gran cantidad de niños, jóvenes y adultos practicando alguna de estas actividades.
La temporada de verano es el momento óptimo para la práctica de estas actividades. En ésta época suelen realizarse torneos que convocan a los riders locales y otros que llegan desde localidades vecinas y aún desde otros puntos del país, es en estas ocasiones en las que se ponen de manifiesto la calidad del Surf y el BodyBoard miramarense ya que es frecuente ver a los deportistas locales accediendo al podio (algunos de ellos son reconocidos no solo a nivel local sino también internacional)
Existen varios buenos lugares para prácticar surf y body, cada uno de estos points tiene características propias que lo hacen más adecuado en determinadas condiciones, los más conocidos son los siguientes:
Parador Mediterráneo
Se encuentra sobre la ruta 11 a la altura del Paseo Leloir (apenas pasando El Arco). Cuando sopla viento moderado del sector sur y posteriormente norte, ingresa una ola izquierda y derecha realmente increíble. Cuando el viento cesa es mejor buscar otro lugar...
El Centro
Se localiza entre los balnearios Waikiki y Neptuno (Avenida costanera entre calles 15 y 19). Entra una muy buena izquierda y derecha pero esta ola no se presenta todos los días ya que, al haber un pozo, el agua tiene mucha profundidad y, para que entre, tiene que estar pasado en el Parador (día de tormenta o un buen viento S-SE).
Rockaway
Se encuentra sobre la escollera 2, pasando el Parador Mediterráneo. Cuando las condiciones son buenas, detrás de la escollera entra una izquierda potente y larga. Cuando las condiciones climáticas no son las mejores la ola entra delante de la escollera permitiendo correr una derecha gordita.
El Muelle
Para poder correr en este lugar hay que tener experiencia y coraje. Los riders se tiran al agua directamente desde el muelle, una vez que ha pasado la racha y comienzan a remar. Es un lugar peligroso pero que brinda mucha satisfacción. Se puede correr cuando está pasado el Parador o el centro, es decir, cuando sopla durante muchos días viento del S-SE.
Pomol
Está a unos 100m al sur del Muelle y tiene prácticamente las mismas características de este.
A escasos 15 kilómetros de la ciudad de Miramar nos encontramos con la bellísima Villa Balnearia de Mar del Sur, un verdadero paraíso para el descanso, que cuenta con una variedad de paisajes, comprendiendo desde los sectores de médanos casi vírgenes, siguiendo por las playas centrales, continuando con su pequeño arroyo hasta el maravilloso espectáculo en el sector de Rocas Negras, salpicado de modernas construcciones que parecen a punto de lanzarse al mar. Vestigios de un ayer esplendoroso, hallarán el Boulevard Atlántic Hotel construido en el año 1880 y que hoy duerme el paso del tiempo. El hotel sigue en pie en estos tiempos, convirtiéndose en un símbolo de esas épocas de esplendor.
Una verdadera curiosidad la constituye la Casa de los Caracoles modesta vivienda que fuera decorada en todo su frente por su dueño, tras 12 años de labor, recubierta a mano con millares de caracoles que gracias a la paciencia y dedicación del propietario la han vestido graciosamente, convirtiéndose en otra atracción para esta comunidad.
Si hay un lugar en Miramar que no se puede dejar de visitar y se destaca de todos los demás, es el Vivero Dunícola “Florentino Ameghino”. El vivero es nada mas ni nada menos que un extenso bosque de 502 hectáreas, que constituye además de una gran reserva forestal, un parque turístico de características únicas; con todo el equipamiento necesario para la recreación familiar e infantil.

